Anticonceptivos

  
He tenido que pensar bastante antes de publicar esto de forma no anónima. De todas formas lo pongo aquí en principio antes de ponerlo en el blog, ¡primicia!

Se puede compartir, total no creo que haya nadie aquí de mi pueblo. Y si lo hay, otra razón para celebrar.

Soy mujer y voy a intentar que eso sea lo único que sepas de mi identidad.

En una de las crisis que atravesó este país, me fui al extranjero. Para que no sepas mi edad no te voy a decir en cual de las últimas crisis fue esto.

Una de las cosas que algunas aprendimos allí, en el extranjero, fue la disponibilidad de un método anticonceptivo del que no habíamos oído aquí: el depo-provera o “inyección de los tres meses”. Más efectivo que la píldora entre otras cosas porque hace falta algo más que un simple olvido para que “falle”. Se trata de una inyección que, puesta cada doce semanas, evita embarazos a las mujeres sexualmente activas.
                          
La sustancia inyectada actúa sobre el cuerpo de tal forma que se para el proceso de ovulación (para detalles técnicos ver la página de wikipedia), al menos durante esos tres meses. Al dejar el tratamiento, dependiendo de cuerpos, se puede tener la regla de nuevo de inmediatamente a otros seis meses.

De lo que sí me advirtieron las enfermeras que me fueron atendiendo, es que no es recomendable utilizarla años y años, pues puede afectar entre otras cosas a la salud de los huesos. Pero de todas formas, llegados esos años me mirarían más a fondo para revisar la situación. En mi caso las ventajas del tratamiento se extendieron a, además de no tener la regla, a que desaparecieran también sus dolores. Todos.
                          
El proceso supongo que cambia de país a país; en el que estaba yo, el médico de familia me hizo las pruebas necesarias para saber que mi cuerpo iba a aguantar el tratamiento; él mismo me puso la primera inyección, a elegir entre nalga y brazo, y a partir de ahí cada doce semanas sólo necesitaba una cita con la enfermera, que me hacía unas cuantas preguntas sobre salud general, a veces me pesaba, me ponía la inyección y hasta dentro de doce semanas.
                              
Pero aquí no. Aquí mi médico de familia me remitió a la matrona, que a su vez me remitiría a otro centro al parecer encargado de la salud reproductora de toda la provincia. En vez de eso me dio una chapa cansina de por qué la inyección de los tres meses no es indicada en casi ningún caso, hasta convencerme de tedio de que probase la píldora, eso si, “solo desde que tengas la regla, que quizás sea en tres meses, o en seis” (¿y mientras?) “Mientras, estás desprotegida”.
                                  
No. No quiero estar desprotegida. Tampoco quiero utilizar otros métodos menos efectivos mientras tanto. Y tampoco quiero tener que enfadarme, ni que tengan que enfadarse otra mujeres para conseguir este método anticonceptivo que al fin y al cabo está disponible en este país. Lo que le contesté no lo voy a poner literalmente por si la matrona en cuestión lee esto y resulta que tiene buena memoria. Pero quizás fue en la línea de “¿me das un volante para que me puedan dar esta inyección o necesito el nombre de la persona responsable de tu trabajo?”

El volante, ya emitido, me llevó al centro provincial de salud reproductiva un mes después, para que me hicieran un montón de preguntas personales, se me pesara, se me hicieran análisis… Y se me pusiera la inyección allí mismo, pero primera y ultima vez. A partir de ahí, bastante confuso: en tres meses podía hacer las gestiones en mi centro de salud local, pero en seis meses tenía que volver a este centro provincial, para un segundo y, en principio, último análisis.

Las gestiones en mi centro de salud, desde entonces, son las siguientes: primero pedir cita con el médico de cabecera, para que me de la receta para el líquido a inyectar. Con la receta, comprar dicho líquido en la farmacia. Con el líquido, pedir cita con la enfermera, para que te ponga la inyección, y de paso te haga el interrogatorio de tu historial desde la última vez que has estado allí para comprobar que la inyección no te está haciendo daño. Con lo cual, tres ocasiones en las que hay que esperar en publico: dos en el centro de salud y una en la farmacia. Tres ocasiones en las que, incluso en las ciudades, es muy común que te encuentres con alguien conocido con ganas de contarte lo que le trae por allí y de oír lo que te trae a tí, mientras te inventas algo porque la razón que te lleva a hacer tanto viaje es demasiado intima para compartir en público.
                          
En cuanto al personal médico y farmacéutico, me encontré con las siguientes reacciones: De la farmacéutica: que solo íbamos con la receta de la susodicha inyección mujeres que habíamos estado o nacido en el extranjero. De las enfermeras que me pusieron la inyección en diferentes ocasiones: Una pensaba que era para poner cada mes. Otra ni había oído hablar de la cosa, en su vida ni en su formación profesional.a ni había oído hablar de la cosa, en su vida ni en su formación profesional.

O alguien con poder quiere ver demasiados embarazos no deseados, o no me explico que el método más cómodo y eficaz que se conoce contra la concepción reciba este tratamiento por parte de las autoridades sanitarias.

https://es.wikipedia.org/wiki/17-acetato_de_medroxiprogesterona
Pensiones 26 de mayo

  last edited: Mon, 28 May 2018 19:27:47 +0200  
foto aqui...
El 26 de abril, la sexta convocatoria a manifestarse en contra de las pensiones, si no me equivoco. Antes hubo más: 22 feb, 17 marzo, 16 abril, 30 abril.

Y hay ciudades donde ha habido muchas más, pero aqui recojo las convocadas por la Coordinadora Estatal por la Defensa de las Pensiones (tienen website pero parece que solo en facebook)

Esta vez había habido noticias; en el parlamento se había aprobado no se que subida de pensiones que se anunció por medios convencionales, pero luego por los medios sociales ya nos fuimos enterando que tenía trampa; entre otras cosas, la media no era a largo plazo.

No hubo tanta gente como veces anteriores, con lo que la gente decidió dejarlo en concentración tras la pancarta… pero hay que seguir. Al final, recordamos que no solo es una subida lo que se está pidiendo, sino también, el reconocimiento de las pensiones como un derecho a recoger en la Constitución, su integración en los Presupuestos Generales del Estado, Actualización según el IPC anual, la equiparación de salarios y pensiones entre hombres y mujeres, y la garantía del sistema público de pensiones.

De momento parece que se para esto de manifestarse hasta después del verano.

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Manifestación por el Sistema de Sanidad

  last edited: Mon, 28 May 2018 19:18:06 +0200  
foto en: https://quit.im/notice/273215
foto: https://quit.im/file/ana-20180528-quitim_img_a590c8091f6557b03c0ed23457af5fba-tnjk.jpg

Parece que va a haber una serie de manifestaciones; ya hubo una en marzo, esta fue el viernes 25 de mayo, y al parecer al mismo tiempo hubo otra en Oña, donde se hacen incluso más a menudo que en Briviesca.

Al finalizar el alcalde dio un pequeño discurso explicando que las zonas rurales se sienten abandonadas en cuanto a servicios sanitarios, lo que puede ser una razón para el abandono poblacional.

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